Santo Domingo.– El demógrafo dominicano José Miguel Guzmán advirtió que República Dominicana debe actuar desde ahora ante la disminución de la fecundidad y el envejecimiento poblacional, mediante políticas que fortalezcan la seguridad social, los servicios de salud y el cuidado de las personas mayores.

Durante una entrevista con el periodista Manuel Jiménez en el programa Propuesta de la Noche, transmitido por Teleimpacto, canales 52 y 22, el especialista sostuvo que los cambios demográficos deben incorporarse a la planificación económica y social.

“Si no actuamos no es porque no sabemos”, expresó Guzmán, al señalar que existe información suficiente para anticipar los desafíos y que las posibles variaciones de las proyecciones no justifican aplazar decisiones.

Una transformación estructural

Ante una pregunta sobre la fecundidad dominicana de 1.97 hijos por mujer, cifra de la Oficina Nacional de Estadística citada por Jiménez y situada por debajo del reemplazo generacional, Guzmán afirmó que el país atraviesa una transformación estructural compartida con numerosas sociedades.

Explicó que las dificultades económicas, el acceso a la vivienda, los salarios, el cuidado infantil y los cambios en el papel de la mujer influyen en las decisiones reproductivas. Sin embargo, aclaró que todavía no existe una explicación única y concluyente para la caída de la fecundidad.

Recordó que también disminuye en países con mejores condiciones materiales y amplios servicios de apoyo familiar. Por ello, planteó estudiar los cambios culturales y la pérdida de fuerza de las creencias y expectativas que tradicionalmente sostenían la maternidad y la paternidad.

En su valoración, las redes sociales facilitan la circulación de aspiraciones, temores y actitudes que pueden acelerar ese proceso, aunque no deben considerarse su causa exclusiva.

Apoyo familiar y corresponsabilidad

Guzmán explicó que participa en un estudio para el Fondo de Población de las Naciones Unidas sobre evaluaciones de políticas orientadas a aumentar los nacimientos. Según indicó, hasta el momento de la entrevista no habían identificado una política con evidencia evaluativa suficiente para demostrar un aumento significativo de la fecundidad.

Aun así, defendió las licencias de maternidad y paternidad, la protección de la lactancia y las facilidades para criar hijos. Su importancia, argumentó, consiste en que la sociedad asuma responsabilidades y permita una participación más equitativa de hombres y mujeres.

Consideró insuficiente esperar que las mujeres afronten solas los sacrificios asociados a la crianza y reclamó condiciones que faciliten la participación directa de los padres.

Por qué la población sigue creciendo

El especialista aclaró que una fecundidad inferior al reemplazo no provoca una disminución inmediata de habitantes.

La llamada inercia demográfica permite que generaciones numerosas de mujeres en edades reproductivas sostengan los nacimientos, aunque cada una tenga menos hijos. A ello se añaden la mayor supervivencia y los movimientos migratorios.

Advirtió, sin embargo, que la emigración juvenil reduce el número potencial de nacimientos dentro del país y dificulta las proyecciones, porque los flujos futuros dependen de supuestos inciertos.

También planteó preparar escenarios alternativos: una fecundidad proyectada en 1.70 hijos por mujer para 2050 podría alcanzarse antes si las tendencias se aceleran.

Pensiones, salud y cuidados

Guzmán identificó la informalidad laboral y las cotizaciones discontinuas como obstáculos para garantizar protección económica durante la vejez. Señaló que las interrupciones laborales relacionadas con la maternidad y otras responsabilidades pueden colocar a las mujeres en mayor desventaja.

Asimismo, preguntó quién cuidará a los padres cuyos hijos emigran o a las personas mayores con descendencia escasa o inexistente. Las remesas pueden ayudar económicamente, pero no resuelven por sí solas las necesidades de atención.

Sobre la “economía plateada”, reconoció oportunidades de empleo vinculadas a servicios para adultos mayores, aunque recordó que sus usuarios necesitan recursos para pagarlos.

Finalmente, llamó a fortalecer la prevención y atención de diabetes, obesidad, hipertensión y enfermedades cardiovasculares, junto con sistemas integrales de cuidados. Insistió en que el desarrollo dominicano dependerá de comprender conjuntamente la evolución de la población y las decisiones económicas.

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