(BUENOS AIRES).- «La presencia de personal militar de una potencia extranjera en Tierra del Fuego es preocupante. ¿Tienen aprobación del Congreso como exige nuestra Constitución Nacional?«, se planteó el intendente de Río Grande, Martín Pérez, ante el entrenamiento conjunto de marines de Estados Unidos y efectivos de la Armada Argentina en el extremo austral del país, tras la viralización de imágenes de las maniobras en redes sociales.
La Armada Argentina confirmó este martes, a través de su medio oficial, la Gaceta Marinera, que ocho integrantes de la Infantería de Marina estadounidense entrenan junto al Batallón de Infantería de Marina N°4 (BIM 4). Se trata de un intercambio de expertos en clima frío que comenzó el 8 de septiembre y finalizará el 22 de septiembre. Según el comunicado, los efectivos practican «técnicas de baja montaña y frío extremo, con procedimientos tales como el uso de crampones, raquetas, cordadas, esquí alpino y maniobras de autodetención«, además de entrenamientos de supervivencia y movilidad.
El jefe comunal de Río Grande amplió su reclamo y apuntó al control parlamentario: «El Poder Ejecutivo Nacional debe informar con precisión la situación denunciada por el medio Agenda Malvinas y, en el marco de sus competencias de control, el propio Congreso debe verificar el posible incumplimiento de lo dispuesto por la Constitución Nacional en el artículo 75 inciso 28». Ese artículo reserva al Congreso la potestad de autorizar el ingreso de tropas extranjeras al país. La Ley 25.880, además, obliga al Poder Ejecutivo a solicitar autorización parlamentaria e informar la cantidad de efectivos, los países participantes, el equipamiento, las ubicaciones, las fechas y los objetivos de cualquier ejercicio con fuerzas extranjeras.
Pérez fue más allá y rechazó de plano el despliegue militar foráneo en la provincia: «Únicamente las Fuerzas Armadas Argentinas deben tener permitido el uso de la base. Ninguna ley ni mucho menos la Constitución Nacional avalan la militarización de nuestro territorio por parte de otros países«. Desde el medio Agenda Malvinas se había registrado el ingreso a Tierra del Fuego de sensores, sistemas de comunicaciones y equipamiento técnico estadounidense que permanecería almacenado sin inventario público ni fiscalización civil.
El descargo de la Armada y los antecedentes
La fuerza sostuvo que el intercambio rige desde 2017, durante la gestión de Mauricio Macri, sobre la base de un marco de cooperación entre las Armadas de Argentina y Estados Unidos acordado en reuniones bilaterales. Ante la consulta puntual sobre el ejercicio actual, sin embargo, no detalló decreto, resolución ni acuerdo específico que lo respalde. Fuentes especializadas en la materia minimizaron la polémica: «Todos los años se hace el intercambio, como se hace con Perú, Brasil o Chile», dijo una de ellas, mientras otra agregó: «Es algo absolutamente normal trabajar con militares de EE.UU., Chile, Brasil, Perú, Uruguay, Paraguay, España, Italia«.
Los ejercicios con militares estadounidenses en el sur del país venían aprobándose por decretos de necesidad y urgencia. En septiembre de 2025, el DNU 697/2025, firmado por Javier Milei junto a Patricia Bullrich y otros diez funcionarios, autorizó el ingreso de hasta 30 efectivos de las fuerzas especiales de la Marina norteamericana para el Ejercicio Tridente, desarrollado entre el 20 de octubre y el 15 de noviembre de ese año con la Base Naval Ushuaia entre las sedes. En abril de 2026, el Decreto 264/2026 habilitó a unos 50 militares para el ejercicio Daga Atlántica, más personal del portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley para un Passex en la Zona Económica Exclusiva argentina.
La polémica se desata en plena agenda de Defensa sobre Tierra del Fuego: el último viernes, el ministro de Defensa Carlos Presti, el canciller Pablo Quirno y los jefes del Estado Mayor Conjunto y de la Armada recorrieron el predio de la Base Naval Integrada en Ushuaia. A la vez, la Legislatura provincial aceleró la comisión investigadora sobre el radar de la empresa LeoLabs instalado a 600 kilómetros de Malvinas, en medio del reflotamiento del reclamo de soberanía por las islas que el propio Milei planteó en cadena nacional.


























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































