El ex presidente de Bolivia Evo Morales aseguró que los Estados Unidos le ordenaron al gobierno de Rodrigo Paz ejecutar una operación militar para «detenerlo o matarlo». Con el apoyo de la Administración de Control de Drogas (DEA) y del Comando Sur norteamericano.

«Entre los impulsores de esa acción están el exministro de Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, que fugó a Miami luego de la Masacre de Octubre Negro (2003). Carlos “Zorro” Sánchez Berzaín y el Viceministro de Defensa Social Ernesto Justiniano, que se encuentra en Washington», afirmó Morales en su cuenta de X.

«El gobierno aplica una intensa campaña de difamación, insultos y acusaciones sin pruebas contra mi»

Según el ex mandatario, previo a eso el actual gobierno de Bolivia aplicó una «intensa campaña de difamación, insultos y acusaciones sin pruebas». Con el asesoramiento de extranjeros expertos en guerra sucia y fake news, como el argentino Fernando Cerimedo enviado a Bolivia por Javier Milei. Y cuyas operaciones sucias ya fueron reveladas por «periodistas bolivianos honestos».

«Desde el Batallón Ingavi VII Sajama, fueron enviados decenas de militares, entre coroneles mayores, capitanes, tenientes y suboficiales. Los militares bolivianos estarán bajo el mando de marines norteamericanos y agentes de la DEA paraguayos, a quienes no les importa masacrar a hermanos y hermanas que residen en el Trópico», advirtió.

Morales sostuvo que «no es un atentado a la democracia» que el pueblo ejerza su derecho a la libertad de expresión y protesta

Por otra parte, Morales sostuvo que «no es un atentado a la democracia» que el pueblo ejerza su derecho a la libertad de expresión y protesta. Y remarcó: «Atentado es criminalizar ese derecho con falsas acusaciones, infiltrados violentos, bonos a represores, división de organizaciones con prebendas y campañas mediáticas sucias. Incitando al enfrentamiento entre hermanos y usando discursos de odio y racismo».

«No es democrático proscribir e inhabilitar -ilegal y abusivamente- a las organizaciones y candidatos del pueblo; o imponer un gobernador de facto. Paz dice que quienes destrozan la democracia irán a la cárcel. Entonces, también irán quienes le impusieron a La Paz un gobernador con menos votos que el nulo? ¿O quienes inhabilitaron candidatos y partidos manipulando las elecciones hasta último día?», cuestionó.

Por último, agregó: «Para el Gobierno, torcer la voluntad popular es democrático, pero protestar por la gasolina basura, los alimentos inaccesibles o la crisis económica ya es ‘atentar contra la democracia’. Parece que Paz quiere una democracia de obedientes, y mientras más fuerza necesita, más se le nota el miedo a la voluntad popular».

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